Padrinos

PRIMERA EDICIÓN

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Pedro Francisco Duque Duque

Astronauta, político e ingeniero aeronáutico, conocido principalmente por haber sido el primer astronauta de nacionalidad española. Desde el 7 de junio de 2018 es el ministro de Ciencia del Gobierno de España

Biografía

Nació en Madrid. Su padre, natural de Badajoz y proveniente de una familia de militares de carrera, era controlador aéreo, y su madre, nacida también en Badajoz, era maestra.


Pedro Duque se licenció en 1986 en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio de la Universidad Politécnica de Madrid, siendo el segundo de su promoción, a pesar de tener una nota media de 10. En ese mismo año comenzó a trabajar en el grupo empresarial español GMV, donde fue destinado al Centro Europeo de Operaciones Espaciales en Darmstadt (Alemania) para realizar trabajos en el marco de la Agencia Espacial Europea. En 1992, fue seleccionado en uno de los concursos que realiza dicha agencia para buscar personas que puedan desarrollar la labor de cosmonauta.


Se preparó en la Ciudad de las Estrellas de Moscú (Rusia) y en los Estados Unidos. Su primera misión espacial fue la STS-95 del transbordador espacial Discovery, entre octubre y noviembre de 1998, de nueve días de duración, durante la cual supervisó el módulo experimental de la Agencia Espacial Europea (ESA). En octubre de 2003, Duque participó en otro viaje, en el cual fue lanzado en una nave Soyuz TMA, realizando la labor de ingeniero de vuelo y visitando la Estación Espacial Internacional durante diez días para la realización de la Misión Cervantes 2​.


Desde noviembre de 2003 hasta octubre de 2006 trabajó en la ETSI Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid,3​ como director de Operaciones del USOC español, habiendo impartido varias conferencias para alumnos tanto de la ETSI Aeronáuticos como de la EUIT Aeronáuticos en el marco de un curso de libre elección denominado "Ciencia y operaciones en el espacio".


En el año 2006 fue nombrado director general de Deimos Imaging, S. L., una empresa situada en el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid) que el 29 de julio de 2009 puso en órbita el primer satélite español de observación de la Tierra que permite mejorar el uso de la tierra en agricultura, avanzar en la detección y el control de incendios, y velar por la salud de los bosques. En 2010 asume el cargo de presidente ejecutivo de esta compañía en sustitución de Francisco Javier Martínez de Irujo.


En octubre de 2011 Duque retornó a la Agencia Espacial Europea después de su excedencia, donde retomó su puesto de astronauta. Desde 2011 hasta 2015 lideró la Oficina de Operaciones de Vuelo, con responsabilidad sobre las actividades europeas en la Estación Espacial Internacional. Después fue responsable de revisión de proyectos futuros de la ESA para vuelos tripulados, dentro del cuerpo de astronautas de la ESA.


El 6 de junio de 2018 se anunció su nuevo cargo como ministro de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España bajo la presidencia de Pedro Sánchez.

SEGUNDA EDICIÓN

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Concepción Monje Micharet.

Investigadora en Robótica y profesora titular de la Universidad Carlos III de Madrid.

Biografía

Es Ingeniera Electrónica y Doctora en Ingeniería Industrial por la Universidad de Extremadura y trabaja en el grupo RoboticsLab de la Universidad Carlos III de Madrid. Investiga sobre el desarrollo de los robots asistenciales en colaboración con diferentes centros internacionales. Ha recibido numerosos premios por su labor científica y divulgadora. El lunes hablará sobre la sociedad tecnológica y robótica del futuro

25/01/2019. Concepción Alicia Monje Micharet estudió Ingeniería Electrónica en la Universidad de Extremadura, donde más tarde se doctoró en Ingeniería Industrial. Esta destacada investigadora en robótica, que actualmente desarrolla su trabajo en el grupo RoboticsLab de la Universidad Carlos III de Madrid, será la encargada de impartir la lección magistral el próximo lunes 28 de enero en el acto académico de Santo Tomás de Aquino. La conferencia se titula “Hacia la sociedad tecnológica y robótica del futuro”. La robótica está ya muy presente en nuestro día a día. Los vehículos autónomos o drones son solo dos ejemplos alejados de los robots humanoides que vienen a la cabeza cuando se habla de robots. En la industria también desempeñan una función imprescindible.

Su trabajo investigador le ha permitido recibir el Premio de Excelencia a la Investigación de la Universidad Carlos III de Madrid (2018); el Premio Mujer y Tecnología de la Fundación Orange (2018) y el Premio a la Mejor Científica Contemporánea-Selección Española de Ciencia (2017), un reconocimiento otorgado por la revista de divulgación científica QUO en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC.

Robots asistenciales

Monje Micharet colabora activamente con centros de investigación internacionales de Estados Unidos, Francia y Alemania y dirige actualmente varios proyectos que versan sobre el desarrollo de robots asistenciales.

Trabaja desde hace más de una década en torno al robot humanoide TEO, un robot bípedo, de tamaño y peso humano, concebido como robot asistencial que permite la mejora de la calidad de vida de las personas. “Teo es una plataforma que tiene como principal reto la locomoción. Nuestro objetivo fundamental es intentar que el robot camine de la forma más estable posible. Esta es una línea de trabajo inacabable, porque siempre se pueden mejorar los algoritmos y garantizar cada vez más la estabilidad” explica la investigadora.

Las habilidades que han desarrollado recientemente con Teo son la de robot camarero (es capaz de transportar una bandeja sin que se derramen los líquidos de los vasos) y la de planchado (logra detectar una arruga dentro de una prenda y la plancha). “Lejos de que estas habilidades puedan resultar triviales, no lo son. No queremos ni hacer un robot camarero ni hacer un robot planchador. Estas dos habilidades materializadas se pueden utilizar para infinidad de funciones: el equilibrio en el transporte de cualquier objeto, como material quirúrgico, es un habilidad multifuncional y de muchas aplicaciones en muchos campos” apunta Monje. Estas habilidades deben estar presentes en los prototipos robóticos para que los robots puedan ser prácticos y resolver los problemas cotidianos.

Concepción Monje lidera un proyecto financiado por el Ministerio para modificar la estructura rígida de los robots y hacerlos blandos, “hoy en día se ha avanzado mucho en prototipos rígidos, es el estándar, pero ahora aparece la necesidad de que el robot sea blando para hacerlo más seguro”. En un golpe, un robot blando absorbe el impacto y le origina menos daños, incluso se puede llegar a retorcer o doblar y puede tener más rango de actuación en espacios confinados o angostos.

La investigadora avanza que ya tienen prototipos de cuellos blandos, un elemento crucial en un robot porque aguanta distintas variables de peso, “queríamos un material que aun siendo blando fuera lo suficientemente robusto para aguantar los cambios de peso y masa en su soporte y pudiera moverse de forma robusta y con inercia sin que se quedara tambaleando”. “La idea es hacer un prototipo funcional que luego mediante anidación, de forma modular, nos permita agruparlo y hacer otras funciones. Es un proceso largo, pero vamos dando pasitos”, resume.

Divulgación y ciencia

Concepción Monje también trabaja de forma incansable en la divulgación de la ciencia. Colabora en la sección de ciencia del programa de radio de Julia Otero en Onda Cero “Julia en la Onda” y ha sido asesora científica en la película “Autómata”, producida y protagonizada por Antonio Banderas.

Para esta investigadora, en el colegio se debe incentivar, motivar y estimular todo tipo de conocimientos, “en esas edades, tan pequeños, son esponjas que absorben todo tipo de conocimientos. Creo que se les debe dar herramientas para que realmente conozcan y se acerquen a la ciencia y la tecnología porque eso les va a abrir muchísimas puertas, independientemente de a lo se vayan a dedicar”.

Herramientas como kits robóticos permiten el aprendizaje del lenguaje computacional en la edad infantil. Se trata de un lenguaje que permite la comunicación con las máquinas, programar robots… “en un siguiente paso, ayuda muchísimo a estructurar tu cabeza. Te permite resolver desde problemas muy pequeños hasta la complejidad total. Un niño con esas herramientas resuelve problemas de una forma muy práctica y jugando y es capaz de entender de forma más sencilla los conceptos teóricos que se dan en clase”. “La sociedad hacia la que nos movemos es puramente tecnológica y requiere que las nuevas cabezas pensantes vengan entrenadas. En el mundo que se avecina, el uso del conocimiento de forma creativa va a ser lo que nos diferencie del resto, el conocimiento está accesible a todos, debo aprender qué hago con esa información y como soy creativo con este dato y qué propongo”.

Ciencia y mujer

Concepción Monje es además una científica muy comprometida con la visibilidad del papel de la mujer en la ciencia y la tecnología y en la docencia universitaria, “nos encontramos en un momento de transición muy importante, como este no lo ha habido antes, sin antecedentes yo diría. Cada vez somos más conscientes, sobre todo las mujeres, de que tenemos que luchar. Ahora no solo somos conscientes de que la mujer tiene un espacio en la sociedad, sino que está dispuesta a lucharlo. Nuestras voces se están alzando y cambiando un poco el mundo.”.

Para que la ansiada igualdad sea efectiva y real, se debe dar visibilidad. “Si decimos que hay igualdad pero luego no se ve esa igualdad, es como si no la hubiera. De lo que no se ve no se puede proyectar. Es importante que las niñas que vienen pisando fuerte vean que hay mujeres en puestos directivos, en las ingenierías, en todos los sitios, y que desempeñan papeles de relevancia” subraya con contundencia la investigadora.

Se tiene que dar difusión a las mujeres que son líderes en diferentes ámbitos y el mundo debe permitir que haya herramientas de igualdad para que otras también lleguen.